Mostrando entradas con la etiqueta 42. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 42. Mostrar todas las entradas

viernes, 29 de noviembre de 2013

El transformador

 No sé cuándo nos empezamos a extinguir. Recuerdo que a partir de cierto momento dejamos de usar papel y lápiz. Simplemente subíamos todo a la red. Cuando cumplí 20 ya estaba penado por la ley el tráfico de libros. Cada ser tenía asignado un espacio en la nube y allí vivían. Muchos, literalmente, allí vivían. Subían sus conciencias a ese lugar; total, ¿qué quedaba abajo, en el mundo real?

 Todo parecía ir bien, salvo por unos detalles políticos que pronto se tornaron molestos. Ciertos gobiernos no resistían el deseo de controlar a sus votantes, borrando y manipulando su información y, en muchas ocasiones, a los mismos votantes.

 Las revoluciones pronto se acabaron, al quedar a todos a merced de esos servicios que empezaron por los años dos mil, tan gratuitos como codiciosos. Se convirtieron en nuestros dueños y en aliados del gobierno. Tan pronto como subíamos nuestros sueños, ambiciones, direcciones y pertenencias, el poder se apoderaba de todo.

 Llegué a imaginarme dos futuros. Uno, en el que ganábamos la guerra por nuestra libertad de expresión y derribábamos los muros entre los que habían logrado encerrar a nuestra cultura; y otro en el que nos rendíamos definitivamente a la deshumanización.

 Ni siquiera comenzamos la lucha. Teníamos demasiado terror al libre albedrío; habíamos vivido demasiado tiempo bajo la mano protectora de hombres más poderosos y sabios que nosotros.

---

 Ayer sacaron una nueva ley, obligándonos a todos a subirnos a la Nube, y a eliminar nuestras versiones físicas.

Sé qué está pasando. Se cansaron de nosotros. Ya nos exprimieron hasta el fondo. Y cuando todos estemos arriba, siendo solo dígitos, y nuestros cuerpos ya no existan, cortarán la luz.